Cómo funcionan las criptomonedas

Las criptomonedas se han vuelto cada vez más populares desde que el Bitcoin abriera la veda en 2009. Estos activos, además de ser una alternativa a las monedas fiat para su uso como divisa, tienen una característica que lo hace increíblemente atractivo: la revalorización casi exponencial que han venido ofreciendo año tras año.

A continuación hablaremos sobre qué son las criptomonedas y cómo funcionan.

De acuerdo con la SEC (Securities and Exchange Commission) de Estados Unidos una criptomoneda es, en un sentido amplio, un ítem con un valor inherente, similar al efectivo u oro, diseñado para hacer compras, ventas y otras transacciones financieras. Sin embargo, estas se diferencian respecto a las monedas tradicionales en algunos aspectos:

  1. Brindan la posibilidad de hacer transacciones sin la verificación de un intermediario y sin restricciones geográficas
  2. Costos transaccionales más bajos en relación a otros medios de pago
  3. La posibilidad de verificar públicamente las transacciones
  4. Las transacciones pueden ser anónimas.

Cómo funcionan las criptomonedas

Las criptomonedas están basadas en el «blockchain» o «cadena de bloques», una tecnología que se basa en el almacenamiento de la información en bloques unidos por una cadena (o red).

Esta red está compuesta por varios nodos que procesan información (transacciones) y su gran ventaja es que todo se hace de manera descentralizada: un nodo procesa un bloque de información y se valida en todos los nodos.

Ahí reside el verdadero valor añadido del blockchain: la cadena no puede ser alterada sin la verificación de todos los nodos, por lo que la información es inviolable, haciendo que blockchain sea una alternativa muy segura para proteger la información.

A diferencia de otros sistemas, las criptomonedas basadas en blockchain son completamente descentralizadas, y por tanto están fuera del alcance de censuras, expolios fiscales y demás inconvenientes habituales de la moneda fiat.

¿Qué ventajas tienen?

Cuando tú haces una transferencia desde tu banco a otro, tienes que pagar una comisión que puede llegar a ser una verdadera barbaridad. En el blockchain, sin embargo, no existen los intermediarios por lo que el coste de transferir parte de tu balance al monedero de otra persona es bajísimo, ínfimo.

Además, algunas criptomonedas más recientes (como Ethereum) incorporan la posibilidad de implementar contratos inteligentes que aseguran la ejecución automática de transacciones una vez se hayan verificado algunas condiciones. Esto viene a reemplazar la figura del notario: es el conjunto del ecosistema blockchain quien verifica que esas condiciones se han cumplido y solo entonces da vía libre a la transacción, lo que nuevamente reduce considerablemente los costes.

¿Qué se puede hacer con las criptomonedas?

Si una persona tiene criptomonedas puede hacer dos cosas: intercambiarlas o conservarlas a modo de ahorro, básicamente lo mismo que podría hacer una persona cuando tiene alguna moneda fiat.

La primera posibilidad, la de realizar compras o ventas con criptomonedas fue un problema en su temprana edad, ya que no eran conocidas y eran pocos los sitios en los que podían pagarse con ellas. Sin embargo, con el paso del tiempo y al hacerse más populares, hoy en posible pagar con criptomonedas en una gran cantidad de lugares, bien sea comprando en línea o presencialmente.

Aún con todo, a día de hoy el uso de las criptomonedas como divisa para transacciones comunes (por ejemplo, hacer una compra online) sigue siendo muy minoritario. La verdadera magia de las criptomonedas es su otra cara: la inversión y el arbitraje.

¿Cómo se gana dinero con criptomonedas?

La forma más habitual de ganar dinero con criptomonedas es comprarlas y esperar. Sería una actitud largoplacista, equivalente a comprar acciones de una empresa y confiar a que el tiempo te dé la razón.

Quien compró Bitcoin hace tres años ya ha más que duplicado su inversión, quien lo compró hace cinco años… la ha multiplicado por 20.

Por otro lado está el arbitraje: como las criptomonedas se pueden comprar y vender en diferentes exchanges (mercados de criptomonedas), estos no están perfectamente sincronizados y se producen diferencias de precios entre ellos.

Es ahí donde entran en juego los bots de arbitraje como Mind Capital, que hacen multitud de operaciones por minuto, comprando la criptomoneda en el exchange que la vende barata y vendiéndola en el que la compra cara. Son diferencias de apenas unas fracciones de decimal, pero el alto porcentaje de veces que estas operaciones tienen éxito y su alta frecuencia permiten a Mind Capital ofrecer una rentabilidad asombrosa.